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El Kinsey
Report
Herbert S. Ferguson
        ¿Qué es, o qué fue el Kinsey Report? En 1948 el Dr. Alfred Kinsey, de la Universidad de Indiana, publicó los resultados de sus estudios sobre la sexualidad masculina. Luego llegado 1953, el Dr. Kinsey publica los resultados de sus estudios sobre la sexualidad femenina. Los estudios causaron gran revuelo y controversia en su época, especialmente el reporte sobre la mujer. Éste último abrió un tipo de caja de Pandora con sus conclusiones, sacando a la luz que la mujer es un ser sexual, y rompió por siempre con las creencias y mitos que la mujer no disfrutaba de las relaciones sexuales, sino que también expuso que ella deseaba el sexo y por lo consecuente tenía necesidad de realizarse sexualmente, como al igual que emocional y psicológicamente. Durante este tiempo, empezaba en Latinoamérica, en lo particular en México y Argentina, a brotar la semilla del feminismo del siglo veinte. La mujer latinoamericana en su mayor parte oprimida y reprimida en casi todos los aspectos, empieza a relucir a través de la literatura y la poesía para exigir igualdad en un sistema opresivo, como son el ejemplo de la obra de Elena Garro y más importante la de Rosario Castellanos (Miller). Y es Rosario Castellanos quien presenta en su poema, irónica y pericialmente titulado, Kinsey Report, su punto de vista sobre la condición de la mujer en relación al hombre y la sexualidad a mediados del siglo veinte.
        El doctor Kinsey logró sus resultados por medio de una serie de cuestionarios y entrevistas con un sin número de personas a quienes les formulaba preguntas cuyas respuestas le ayudarían a documentar y entender los diferentes comportamientos, deseos y fantasías sexuales de ambos sexos. En su poema Kinsey Report, Castellanos responde a algunas de las preguntas del cuestionario del Dr. Kinsey, en especial a la de ¿Cuál es su estado civil? Es con cada posibilidad de estado civil que Rosario Castellanos plantea una condición específica de la mujer, que aunque no necesariamente apreciada ni estrechada por ésta, es una condición muy real en la cual vive la mujer.
        La primera: La mujer casada. En esta sección del poema, Castellanos presenta muy descriptivamente la condición de la mujer que lleva años de casada, que es sumisa y por obligación cumple con sus responsabilidades conyugales, que aunque parece aburrida en su matrimonio, está abnegada a su marido y a sus hijos. El sexo ni que decir, lo hace por obligación y exclama que ni le gusta:
Yo me resisto siempre. Por decoro.
Pero, siempre también, cedo. Por bediencia.
No, no me gusta nada.
De cualquier modo no debería de gustarme
porque yo soy decente ¡y él es tan material!Como a muchas mujeres de esa época, se les enseñó que el sexo era sólo para la procreación, aun más, que la mujer no debería derivar placer de algo que hasta se consideraba sucio, y que sólo las mujeres "indecentes" disfrutaban de ello.
        En la segunda sección aparece la mujer que es soltera, aunque no virgen. La soltera suele ser algo nuevo para ese tiempo. Es una mujer más o menos profesional, que trabaja y que mantiene relaciones con compañeros de trabajo. Esto es algo que no era común en Latinoamérica antes de la segunda guerra mundial, y es aquí en donde demuestra Castellanos un leve feminismo. Esta mujer soltera que perdió la virginidad a temprana edad, que es autosuficiente, sin embargo por ya no ser virgen y por mantener relaciones sexuales está catalogada como prostituta. No obstante, lo desafortunado de su condición es que ni en la cama se siente con derecho a disfrutar, porque el hombre se lo niega. "Y ni siquiera cobro. Y ni siquiera puedo tener caprichos en la cama." Más aún, el sólo hecho de no ser virgen le ha robado la esperanza de casarse, y considerándose que está envejeciendo teme quedarse sola. Así es que prefiere tener uno que otro amorío que llegar a convertirse en la proverbia "solterona". Sin embargo, su condición sigue siendo dictaminada por el hombre, al igual que la casada.
        La tercera: la mujer divorciada es probablemente la más estigmatizada porque en ese tiempo se le consideraba a una mujer divorciada como fracasada; si el marido se divorciaba de ella era porque en algo había fallado, por lo regular se asumía que en lo sexual: "no supo retener a su marido". El problema es que también tenía que negarse el derecho a ser una mujer sexual para mantener las apariencias y no prestar al qué dirán, pero más que todo para no dar un "mal" ejemplo a sus hijas, como explica Castellanos. Sin embargo, por necesidad y para no volverse loca a veces se daba alguna escapada sexual, haciéndolo a escondidas: "De cuando en cuando echo una cana al aire para no convertirme en una histérica."
        La cuarta condición sexual que presenta Castellanos es la de una mujer que se abstiene de las relaciones sexuales, la mojigata que sin embargo a pesar de tratar de suprimir la necesidad y el deseo sexual, éste siempre está presente. Lo interesante de esta sección es que en ella Castellanos trata lo que es considerado como uno de los temas sexuales más tabú, especialmente para la mujer: la masturbación:
A veces sueño. A veces despierto derramándome
y me cuesta un trabajo decirle al confesor
que, otra vez, he caído porque la carne es flaca.
Este tema fue una de los temas que desmitificó el reporte del Dr. Kinsey al hallar y exponer que tanto la mujer como el hombre practicaban con alguna frecuencia la masturbación. Rosario Castellanos lo trata muy delicadamente en su poema, pero sin embargo de una manera muy clara.
        En la quinta sección y tal vez una de las más controvertidas, al igual que interesantes, aparece su presentación de la mujer, que bien o mal, fastidiada con el hombre, decide prescindir de él y mantener relaciones con otra mujer: la lesbiana. "A los indispensables (como ellos se creen) los puede usted echar a la basura, como hicimos nosotras." Este tema también fue tratado por las conclusiones del Dr. Kinsey, mediante las cuales dedujo que la homosexualidad prevalecía en ambos sexos. Castellanos presenta la condición lesbiana como una alternativa, pero también no deja de aclarar que ésta también acarrea ciertos problemas como son: el hacerme reír de la sociedad, la soledad y la maternidad concebida de una forma alternativa:
Se burlan de nosotras pero también nosotras
nos burlamos de ellos y quedamos a mano.
Cuando nos aburramos de estar solas
alguna de las dos irá a agenciarse un hijo.
¡No, no de esa manera! En el laboratorio
de la inseminación artificial.        En la sexta y última sección de su poema, Rosario Castellanos presenta de una manera cómica, irónica y sarcástica la condición más idealista de la mujer: la señorita. Se denota el feminismo de Castellanos en el tono burlón que utiliza para presentar esta condición. La señorita es la jovencita que ha crecido como la mayoría de las mujeres hispanas creyendo en que algún día llegará su príncipe azul. Castellanos hasta se burla de las creencias populares como es la de poner a San Antonio de cabeza para que les consiga novio:
Señorita. Sí, insisto. Señorita.
Soy joven. Dicen que no fea. Carácter
llevadero. Y un día
vendrá el Príncipe Azul, porque se lo he rogado
como un milagro a San Antonio. Entonces
vamos a ser felices. Enamorados siempreCastellanos también se burla de la pobre inocente mujer joven que creyente de que aunque su "príncipe" no sea perfecto, ella con amor, abnegación, paciencia y obediencia podrá cambiar sus defectos y hasta logrará convertirlo en un hombre fiel. Esto es una crítica resonante por Castellanos del idealismo que se le inculca a la mujer y que en realidad es una condición fantástica, porque esa realidad no existe. Ni tampoco existirá como cree la inocente que es la vida en su sueño, puesto que ni novio ha tenido. Poco sabe la pobre que ni sus padres ni los padres de su (futuro) marido viven la fantasía que cree ella que le espera.
        Existen dos cosas muy impactantes del poema Kinsey Report de Rosario Castellanos. La primera es la manera en que decidió exponer las condiciones de la mujer en referencia a la sexualidad y en el orden en que lo hizo. Primero abre con la mujer casada, y luego le siguen la soltera, la divorciada, la mojigata, la lesbiana y al final la inocente señorita. Este orden es interesante puesto que además de demostrar al lector diferentes posibles etapas en la vida de una mujer, el poema está escrito de una manera circular, o sea, puede empezarse de nuevo al terminar la sección que dejó para último. Aún más, se pude añadir que dibuja en versos lo que puede ser la vida de esa señorita soñadora, pero también le hace reflejar a cualquiera de estas mujeres que cualquiera de estas condiciones pueden ser una o todas de ellas.
        La segunda, y la cual considero yo más impactante, es la ironía que en la sociedad y la cultura latinoamericana, a pesar de que el poema fue escrito a mediados del siglo veinte (o sea hace unos cuarenta o cincuenta años) no mucho ha cambiado. Desafortunadamente, todavía se cría a un gran segmento de la población femenina con las creencias que expone Rosario Castellanos. Además, en la cultura latinoamericana las condiciones que Castellanos incluye todavía llevan consigo una serie de estigmas que la sociedad no ha logrado superar. En el siglo veintiuno, muchas mujeres casadas todavía viven en condición de sumisas y oprimidas sexualmente y demás; a la mujer soltera y promiscua se le cataloga como prostituta, sin posibilidad de matrimonio puesto que el hombre para esposa todavía busca la virginidad; a la mujer divorciada todavía se le ve como fracasada; la mojigata es causa de riza y burla, más aún la masturbación todavía levanta más de una ceja; la lesbiana sigue siendo una desviada sexual y androfóbica; y lo más desalentador de todo es que a muchas niñas en la cultura latinoamericana se les educa con la errónea fantasía de que algún día vendrá su príncipe azul y vivirán por siempre felices como en un cuento de hadas.
        No cabe duda que los reportes del Dr. Kinsey abrieron los ojos a muchos norteamericanos con referencia a la sexualidad humana, en particular a la de la mujer. Por lo tanto, Rosario Castellanos por medio de su Kinsey Report también trata de abrir los ojos de una cultura cerrada a la condición de la mujer, exponiendo la incomunicación, frustración, soledad e insatisfacción en la cual vive. Aunque la trayectoria de la liberación sexual femenina ha sido más lenta en una sociedad tan recatada como lo es la latinoamericana, son mujeres como Rosario Castellanos que a través de su literatura y su poema Kinsey Report pusieron el movimiento en marcha, y en el siglo veintiuno existe la esperanza que la opresión y represión femenina dejen de ser la norma en la cultura latina.